Garganta del Salto del Tigre (días 173-174)

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Quisimos madrugar mucho para llegar lo antes posible a la Garganta del Salto del Tigre, uno de los cañones más grandes del mundo. Pero se nos pegaron las sábanas y cambiamos de plan. Inicialmente queríamos haber intentado hacer dedo y si no salía bien, coger el autobús local barato de las 8.30h, pero pasamos directamente a la fase del autobús. Sin embargo, en cuanto llegamos a la parada, ¡sorpresa! El barato estaba lleno y había que comprar el que costaba el doble.

En vez de resignarnos y cogerlo, para precisamente llegar lo antes posible, regresamos al plan original, intentar hacer dedo. Nos fuimos a un punto que a nosotros nos pareció que podría ser bueno (aunque varios locales nos dijeron más tarde que no era así) y lucimos sonrisa. No hubo suerte. La mayoría de coches ni nos miraban, los peatones se acercaban a leer lo que teníamos en el cartel y nos sonreían y un par de coches se ofrecieron a llevarnos a modo taxi, ¡nos pedían más de 300¥! Llegó el momento de la frustración y regresamos a la estación de bus, con intención de coger el de las 9h, pero tampoco hubo suerte, no sabemos si no existía o estaba lleno, pero nos dieron el billete para el de las 10h. Así empezó el día; frustrados, cabreados e indignados por la mala suerte; menos mal que al final no terminó tan mal.

Tardamos la mitad de lo que creíamos que tardaba el bus, lo cual resultó ser un alivio. Dejamos las mochilas grandes en un hostal que hay al inicio del camino para no cargar con ellas y sólo llevar las pequeñas. Comimos allí mismo para coger fuerzas y no tener que parar a medio camino y empezamos a caminar rumbo a la Garganta del Salto del Tigre. El primer tramo se hace por una carretera junto al río que empieza a subir hasta llegar al camino que sigue subiendo montaña arriba. En este cacho pasó una furgoneta que nos cogió haciendo dedo, por lo que nos ahorramos gran parte de la subida por carretera.

 

Cuando empezó el trekking de verdad, a mi me pilló totalmente desentrenada. El corazón empezó a latirme fuertísimo y me faltaba el aire. No lo entendía, porque la subida tampoco era para tanto, pero tenía que pararme demasiado a menudo. Nico hizo acopio de toda su paciencia y aunque nos planteamos rendirnos, seguimos poco a poco. Al final, tras subir “los 28 giros”, conseguimos llegar al punto más alto y descansar. A partir de este punto, todo siguió mucho más plano y fue más fácil disfrutar del paisaje.

 

Teníamos como objetivo llegar a la mitad de la Garganta del Salto del Tigre, aunque es más de la mitad del camino que se recorre. Llegamos con tiempo de sobra antes de que anocheciera, por lo que ya dejaron de importarnos los contratiempos de la mañana. Además, también evitamos que nos empapáramos, ya que llegamos al hostal Halfway justo cuando empezaba a llover. Pero por tema de precios decidimos ir a otro hostal, y la decisión casi nos da un disgusto. Cuando nos marchábamos medio corriendo para evitar la lluvia, Nico patinó al más puro estilo de “videos de primera”, con tan mala suerte de darse con unas escaleras de piedra. Yo pensé que se había dado en toda la cara, pero “por suerte” el impacto se lo llevó el pecho. Menos mal que al final no fue más que el golpe y cambiar de hostal resultó buena idea. Pasamos la tarde-noche con suecos, ingleses y una italiana muy simpáticos, disfrutando de cerveza y buena conversación.

 

A la mañana siguiente fuimos los más madrugadores de la zona. Queríamos acabar el recorrido lo antes posible para intentar hacer dedo otra vez. El tramo que nos faltaba por la parte alta de la garganta resultó sencilla, aunque la pendiente de algunas bajadas no eran ninguna tontería. La segunda parte del recorrido era bajar de la mitad hasta el río. La bajada fue muy empinada, pero una vez abajo, resultó impresionante ver como el río corría bravo entre las dos paredes de piedra. Pasamos a una gran roca que se encuentra prácticamente dentro del río y vimos de cerca los saltos que daba el agua. Incluso parecía que de un momento a otro el río crecería y nos llevaría con él.

 

Habiendo acabado el recorrido de la Garganta del Salto del Tigre, nos pusimos a hacer dedo y no tardaron mucho en cogernos. Con signos nos hicimos entender y regresamos hacia Quiaotou con una pareja muy simpática. En mitad de camino se pararon para visitar el mirador turístico desde donde se puede bajar al nivel del río. Estaba lleno de chinos y como nosotros ya habíamos tenido suficiente del cañón y el río, no le hicimos mucho caso.

 

Tras recoger la mochila en Jane’s volvimos a hacer dedo mientras esperábamos el autobús. Esta vez también tuvimos suerte y nos cogieron tres chavales que pasaban sus vacaciones por la zona. Tuvimos algo más de conversación porque hablaban inglés y paramos en un par de sitios antes de llegar a Shangri-La. El primero, un bonito mirador en las montañas; y el segundo, lo que parecía un festival de la gente local. Por desgracia, para cuando llegamos se había acabado, así que no pudimos ver gran cosa.

 

Shangri-La

Nuestra visita a Shangri-La fue breve. Para cuando llegamos y nos instalamos, sólo nos quedaban un par de horas de visita y teníamos que preparar el avituallamiento para los siguientes días. Nos encontramos con un grupo de euskaldunes ciclistas y yo me emocioné un montón. A partir de las 7 de la tarde, nos encontramos a mucha gente bailando bailes tradicionales en las diferentes plazas del pueblo. Vimos varios templos y la mayor “rueda de oración” del mundo. Y como no, paseamos por sus bonitas calles. Bonitas, pero falsas; ya que en el 2014 hubo un incendio que arrasó con todo el centro histórico. En estos dos años lo han reconstruido ya casi por completo y parece que lo hacen todos a la vez. Y es que nos llamó la atención ver que a todas las tiendas les faltaba colocar las puertas de madera con dibujos que tenían apoyadas en los edificios. Lo que no visitamos fue el templo Ganden Sumtseling Gompa que queda un poco alejado del pueblo y no tuvimos tiempo suficiente.

 

Curiosidades chinas

Algo que hemos aprendido es que lo chinos pueden contar del 1 al 9 con una única mano. Del 1 al 5 es una cosa sencilla, aunque para el 5 también utilizan el gesto de juntar las puntas de todos los dedos. ¿Pero como indican 6 con una sola mano? Estos son los gestos:
6 – Pulgar y meñique
7 – Juntando las puntas del pulgar, índice y corazón
8 – Pulgar e índice
9 – Índice con las 2 articulaciones del dedo dobladas
¿Qué os parece? Es muy útil aprendérselo porque lo utilizan constantemente para indicar precios, pero al principio se nos hacía rarísimo. También tienen un gesto diferente para el 10, que es formando una cruz con los índices de las dos manos. No sabemos en que estarán basadas estas “formas”, pero parece que a ellos les gusta y les resultan útiles.

Números chinos
Representación de los números chinos con una mano

 

Información práctica

Transporte
  • Lijiang – Qiaotou
    • Bus local a Quiaotou a las 8.30h: 22¥ (mejor comprar el día antes)
    • Bus a Shangri-La que para en Quiaotou a las 8.30h/10h (horarios que sabemos seguro): 45¥ (1h30min)
    • Furgoneta organizada por los hostales: 40¥ (llevan la mochila extra al otro extremo si se quiere)
  • Garganta del Salto del Tigre – Shangri-La
    • Autobús desde Tina’s Guestgouse a las 15:30h: 55¥
    • En Quiaotou pasan autobuses de Lijiang a Shangri-La y hay que pararlos: 30-40¥
      • (Nosotros hicimos dedo desde Tina’s Guesthouse hasta Qiaotou y después otra vez mientras esperábamos el bus; y tuvimos suerte en los dos)
  • Autobús local #1, zona norte del Old Town – estación de autobuses: 1¥
  • Taxi zona norte del Old Town – Estación de autobuses: 7¥
Alojamiento
  • Garganta del Salto del Tigre
    • Come Inn: 30¥ cama en dormitorio compartido con agua caliente y wifi. Está un poco antes del Halfway, es nuevo y tiene una buena terraza con vistas.
  • Shangri-La
    • Barley Guest House: 70¥ habitación doble con baño privado, agua caliente y wifi. Guardan la mochila gratis durante un máximo de 3 semanas.
Actividades
  • Garganta del Salto del Tigre
    • Entrada a la Garganta del Salto del Tigre: 65¥
    • Guardar la mochila en Jane Guesthouse: 5¥
    • Bajar a la Middle Gorge en Sandy’s Guesthouse y tener acceso a su roca: 15¥ (Si se duerme en el hostal, 30¥ cama en dormitorio, y no se paga el acceso)
    • Desde la roca de Sam Guesthouse acceder a otra roca a través de un puente: 10¥ (nosotros no fuimos)
Recomendaciones y sugerencias
  • El comienzo del trek, que se comparte con la carretera, no es nada del otro mundo, por lo que no se pierde nada si se hace dedo y tenéis suerte de que alguien os suba y os ahorre ese tramo.
  • Si se tiene tiempo creemos que puede valer la pena visitar el templo Ganden Sumtseling Gompa de Shangri-La. Además, según la Lonely Planet, es posible no pagar entrada si se sube andando por un camino que hay al lado de la taquilla.
  • Recomendamos pasarse por alguna de las plazas de Shangri-La a partir de las 19h para ver gente de todas las edades y con todo tipo de ropa bailando diferentes bailes tradicionales.

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3 Respuestas

  1. Buenas. Dices que no os quedasteis en el hostal Halfway. Que fuisteis a otro. Entiendo que seria Come Inn pues después haces referencias a sus precios. A que distancia se encuentra del hostal Halfway. Un saludo

    • Comiendonos El Mundo

      Hola Carlos!
      Efectivamente nosotros nos quedamos en el Come Inn, aunque diría que ambas están bien. 🙂
      El Come Inn está primero, por lo que te aconsejamos preguntes precios y disponibilidad al pasar, por si quieres comparar. El Halfway está unos pocos minutos más adelante, no es mucha distancia.
      Nosotros preguntamos en el primero, fuimos al Halfway y volvimos al Come Inn , sin que nos supusiera mayor esfuerzo.
      Espero que esta respuesta te ayude y si tienes cualquier otra duda, pregunta sin problemas 😉
      Disfruta de China, es un país con muchos secretos desconocidos 😍

      • Gracias por tu respuesta. Después del Halfway hay algun hostal para hacer noche. Y dividir la ruta en dos. O ya el siguiente es Tina Guesthouse, al final de la ruta.

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