Cataratas de Iguazú 360° (días 340-342)

publicado en: Brasil | 6

Estábamos ansiosos por llegar a las cataratas de Iguazú y comprobar con nuestros propios ojos su espectacularidad; y no nos defraudó. Nosotros nos íbamos a alojar en Foz do Iguaçu, el lado brasileño, pero teníamos claro que queríamos visitar ambos lados. Para cruzar de Brasil a Argentina o viceversa, aunque sea por un único día, hay que pasar por migración. Yendo en autobús, en migración brasileña bajaran únicamente las personas que necesiten hacer el papeleo y el autobús se irá, con lo que hay que esperar al siguiente para seguir el trayecto. En migración argentina, el autobús esperará a que todo el mundo pase por el control y después seguirá su camino.

Los parques también son conocidos por la fauna y flora que tienen, sin embargo, nosotros no tuvimos mucha suerte en este aspecto. El animal que más abunda y es más fácil de ver es el coatí, que siempre está alrededor de la gente en busca de comida y junto con los monos, pueden llegar a ser agresivos si no obtienen lo que quieren. Por otro lado, es maravilloso la gran cantidad de diferentes mariposas que encontramos, revoloteando a nuestro alrededor y posándose en cualquier sitio. También vimos un híbrido entre conejo y capibara, que no sabemos qué era y estuvimos expectantes ante la opción de ver un yaguareté, ya que nos encontramos a un guarda del parque mirando entre los arbustos tras haber visto una cola. Pero nuestro gran objetivo en el parque era ver tucanes, ya que yo todavía no había visto ninguno en su hábitat natural. Vimos otros pájaros, como la urraca que abundaba, pero no tuvimos suerte con los tucanes, hasta que en el lado brasileño cuando ya salíamos del parque, ¡pude ver dos volando! Se estaban alejando y todo fue muy rápido, pero pude distinguir perfectamente a los pájaros mitad naranja, mitad negros.

 

Pero lo que realmente importa aquí es el agua, el agua que cae. De media, el caudal de las cataratas de Iguazú es de 1400m3/s; una barbaridad. Cuando te pones ante una de ellas, sólo una de las 275 que hay, y ves la cantidad de agua que cae y cae y cae, constantemente y sin cesar, y que cae de la misma manera por la noche cuando no hay turistas que lo observen, y que ha estado cayendo durante miles de años… es simplemente alucinante. A mi me daba la sensación de que era un enorme grifo de ducha abierto donde el agua no paraba de desperdiciarse. Obviamente, ese agua esta destinado a seguir su rumbo de esa manera, y ni una gota se está desperdiciando, pero la sensación es extraña.

Y por último, nos gustaría mencionar los importantes cambios que ha conllevado la deforestación para las cataratas, que se explica de manera breve en algunos paneles informativos del lado argentino. Por un lado, mencionan la importancia de los árboles en el control del nivel del agua de los ríos, ya que éstos, junto con la tierra, absorben el agua de la lluvia y la liberan de manera controlada. Por eso, cuando faltan, las sequías e inundaciones, quedan simplemente a merced de la lluvia. Y por otro lado, hablaban de un color del río Iguazú limpio, transparente y azulado, que se convirtió en marrón cuando la tierra dejó de tener donde agarrarse o algo que lo sujetara. Aparte de lo visual, esto afecta realmente a los peces del río, que pierden visibilidad y les ensucia el agua donde viven.

Y ahora si, ¡bienvenidos a las Cataratas de Iguazú!

 

Lado argentino

El lado argentino es conocido por ser un paseo más próximo a las cataratas, un paseo entre árboles donde vas descubriendo poco a poco las diferentes cataratas. El parque tiene 3 puntos centrales (estación Central, estación Cataratas y estación Garganta del Diablo) unidos mediante un trenecito y desde ellos se accede a los diferentes senderos, todo incluido en la entrada. Lo que no está incluido en la entrada son los paseos en barco, tanto por la parte superior como por la inferior del río, que nosotros decidimos hacerlo en el lado brasileño. En total hicimos 7 horas en el parque, desde las 10.30h hasta las 17.30h (cierran a las 18h), pero creemos que si hubiéramos entrado antes, hubiéramos salido a la misma hora.

Tren
El tren del lado argentino funciona muy bien, pero en caso de mucha gente la frecuencia puede ser algo baja

 

Sendero inferior

Empieza en la estación Cataratas y es un recorrido fácil por pasarelas con escaleras, ya que se desciende a la altura de la base de la caída del agua. Además de ver algunas cascadas menores, da la opción de ver las cascadas principales desde abajo, a la altura del río Iguazú inferior. Hay varios puntos donde se está muy cerca del agua y sales empapado y también hay otros puntos más alejados donde se puede conseguir una buena panorámica.

 

Isla San Martín

Desde el sendero inferior, se pasa en barco a esta isla que se encuentra en la mitad de las cascadas y se realiza un recorrido de 2 horas de dificultad media-alta. El acceso depende del nivel de agua del río y a nosotros nos tocó que estaba con mucho caudal, por lo que no nos fue posible pasar.

Isla San Martín
Una pena que no pudieramos cruzar a la isla San Martín, aunque hubieramos andado algo justos de tiempo

 

Sendero superior

También empezando desde la estación Cataratas, se recorre un sendero totalmente plano que pasa por el río Iguazú superior justo al borde de la caída del agua. Las vistas no son tan espectaculares, pero merece la pena hacer el recorrido.

 

Sendero Garganta del Diablo

Se llega a la estación más alejada que lleva el mismo nombre y se camina por una larga pasarela que atraviesa el inmenso río Iguazú superior. Finalmente, se llega a la parte superior de la Garganta del Diablo, un pequeño semi-circulo donde el agua cae con tanta fuerza que después vuelva a subir, creando una nube gigante que imposibilidad ver el fondo del agujero.

 

Sendero Macuco

Este sendero empieza en la estación Central, en la entrada del parque, y tiene poco que ver con las cascadas, aunque tiene una al final del trayecto. Teóricamente es el mejor lugar para ver animales sobre todo al amanecer y atardecer, pero nosotros no tuvimos demasiada suerte. Es un recorrido fácil de menos de 2 horas (ida y vuelta) y al llegar a la cascada final, es posible meter los pies a remojo en la parte superior o darte un chapuzón en la poza de la parte inferior.

 

Lado brasileño

El lado brasileño es conocido por ofrecer una vista panorámica increíble de todas las cascadas. El parque se recorre en un autobús panorámico que tiene 4 parada y está incluido en la entrada. Sin embargo, sólo este autobús y el recorrido que va de la parada 3 a la 4 están incluidos en el ticket, ya que el resto son de pago extra. Hay opción de hacer otros senderos por dentro del parque, paseos en barco por la parte superior del río, también por la inferior y el paseo en helicóptero. Nosotros hicimos estos 2 últimos.

 

Recorrido por el parque

Nada más bajas del autobús, al poco de recorrer unos metros, se tiene una vista increíble de gran parte de las cataratas de Iguazú. A partir de ese momento, se camina hacia la Garganta del Diablo cambiando de punto de vista constantemente y descubriendo nuevas cascadas que eran imposibles de ver por el lado argentino. Y finalmente se llega a la primera cascada de este lado, donde una pasarela da la opción de pasar frente a ella, bajo riesgo de ducha por supuesto, y ver de frente y a media altura la gran nube de agua que genera la Garganta del Diablo. En este lugar, uno se encuentra totalmente rodeado de cascadas y arco irises, a media altura entre las dos partes del río y con un ruido apabullante. Tras unos minutos en este alucinante punto, donde el tiempo no para porque el agua sigue cayendo, un ascensor panorámico sube a una plataforma que ofrece una visión genera desde la altura del río superior, donde finaliza el recorrido.

 

Paseo en helicóptero

El paseo en helicóptero fue una decisión de último momento y que no nos arrepentimos de haberlo hecho. Para mí era una nueva experiencia ya el hecho de montar en helicóptero (Nico ya había montado), pero hacer en un lugar así fue una buena manera de estrenarme, desde luego. Nos hicimos “amigos” del chico que había allí y nos ofreció los mejores asientos: al lado del piloto con una vista frontal maravillosa. El vuelo tenía que durar 10 minutos, y aunque suponemos que así fue, a nosotros se nos hizo cortísimo. Ya cuando despegas, se ve un enorme mar de mata atlántica y una nube de agua a lo lejos. Poco a poco te vas acercando hasta que finalmente tienes una visión total de las cataratas, de como el río Iguazú se hace cada vez más ancho y cubre una gran extensión del corte que hay en la tierra, cayendo y volviendo a juntarse en un río de ancho normal. Es imposible explicar con palabras lo que se ve desde el cielo, pero fue una experiencia alucinante.

 

Macuco safari (incluye lancha)

También queríamos acercarnos a las cataratas desde el agua, por lo que decidimos hacer este tour que incluía un paseo en un coche-tren eléctrico, una pequeña caminata cerca de una pequeña cascada y el paseo en lancha. En las 2 primeras partes, no tuvimos la suerte de ver ningún animal, por lo que no fue nada del otro mundo, pero el barco fue muy divertido. Primero se remonta parte del río Iguazú sobre sus aguas bastante bravas que acaban de caer en las cascadas. Después se tiene una vista general de la parte argentina, donde la lancha no puede entrar, ya que los países sólo pueden hacer el paseo en la parte que les corresponde. Y finalmente, se entra directamente debajo de una cascada, donde obviamente sales empapado. Nosotros íbamos con un grupo de japoneses que iban todo locos gritando y riendo, y también con un brasileño junto a Nico se parecía estar mareado y amenazaba con vomitar en cualquier momento. Entre risas y el miedo de acabar mojados con otra cosa, entramos y salimos de la cascada unas cuantas veces. En el recorrido de vuelta, el conductor se portó muy bien y nos dio unas cuantas vueltas, entramos en los puntos con más movimiento y mojó de mala manera a las japonesas que se encontraban en la punta, y ellas encantadas. Una muy buena experiencia para acabar el día.

 

Represa de Itaipu

Además de las cataratas de Iguazú, estando en Foz aprovechamos para ir a la represa de Itaipu, hidroeléctrica situada en el río Paraná, que hace frontera entre Brasil y Paraguay. Este lugar en concreto, es un sitio especial, ya que no pertenece a ninguno de los dos países y al mismo tiempo pertenece a ambos. Es como si existiera un tercer país en estas tierras que pertenecen a dos países. Eso es lo que se acordó en el tratado de Itaipu, que dio comienzo a las obras y momento en el que a partir del cual todo en este lugar está dividido a partes iguales entre ambos países. 40000 personas trabajaron en las obras que empezaron en 1975. 9 años más tarde se puso en marcha la primera turbina y en 2007 empezó a trabajar a capacidad plena. Es la segunda hidroeléctrica con más potencia instalada en el mundo (tras una China), pero exceptuando los últimos años en los que Brasil está viviendo una sequía, es la que más energía genera debido al gran caudal constante que tiene este río.

 

El Parana tiene un caudal 8 veces mayor que el del río Iguazu, lo cual nos dejó flipando. La represa tiene en total 20 turbinas, de las cuales 2 son auxiliares, y ¡en un segundo por 2 turbinas pasa la misma cantidad de agua que cae en un segundo en las cataratas de Iguazú! Con lo alucinados que nos había dejado la gran cantidad de agua que caía en las cataratas, ¡aquí tenemos que pensar que cae más de 9 veces más agua! Creo que es imposible hacernos a la idea de la magnitud de la cifra. La energía generada por esa gran cantidad de agua, se reparte a partes iguales entre ambos países, 50/50. Como Paraguay sólo necesita una parte, Brasil le compra su excedente por una gran cantidad de dinero y finalmente el reparto queda 14% para Paraguay 86% para Brasil, con lo que se cubre el 80% y el 15% de las necesidades energéticas de cada país, respectivamente.

 

Para turistas, ofrecen diferentes tipos de visitas y nosotros elegimos la técnica, donde tras un video te hacen un tour por fuera y por dentro de la presa, que dura una hora cada parte. Por fuera se puede ver el lago, los tubos de más de 10 metros de diámetro por donde el agua cae en caída libre, el “vertedero” por donde liberan agua cuando hay exceso, y la estructura general. En el interior, se pueden ver las paredes de contención de la presa, la sala de control, el lugar donde estas instaladas las turbinas y un rotor en funcionamiento. Los guías que tuvimos fueron excepcionales y nos aclararon todas las dudas que teníamos sobre la forma de construcción, el funcionamiento de la presa y la historia.

 

Sin embargo, toda esta increíble obra de ingeniería tuvo que llevarse por delante mucha espacio, con la consecuencia que ello conlleva para la naturaleza (la flora y la fauna) y los residentes en esa zona (los indígenas guaraníes). A los indígenas los compensaron económicamente, aunque obviamente no era lo que ellos querían. Respecto a la flora y la fauna, nuestra guía nos comentó que se había realizado uno de los mayores esfuerzos en rehabilitación medioambiental del mundo, pudiendo recuperar prácticamente al 100% la biodiversidad existente. Pero a raíz de esta pregunta, nos enteramos de un dato que no conocíamos hasta entonces y es que al inundar el área, se inundaron también los 7 saltos de Guairí; ¡40 veces más grandes que Iguazú y con 8 veces más caudal! ¿Os podéis imaginar cómo tenían que ser? Al parecer, delimitar la frontera en ellas era muy difícil, y Brasil y Paraguay no se ponían de acuerdo sobre a quien pertenecían o cómo dividirlas. Por lo tanto, con la presa, las cataratas desaparecieron y hubo un problema menos. ¡Una perdida de naturaleza impactante brutal! (Y una perdida turística/económica inmensa para Paraguay)

 

Datos de interés

Transporte
  • Autobuses Foz do Iguaçu – Puerto de Iguazú: R$4 (más de 1 hora, depende del tiempo que haya que esperar al siguiente bus en el puesto de migración brasileño) Hay varias empresas
  • Taxi puesto de migración argentina – Parque Nacional Iguazú: R$50 (30 minutos)
  • Autobús PN Iguazú – Puerto de Iguazú: R$17 (40 minutos) Empresa Río Uruguay
  • Autobuses urbanos en Foz do Iguaçu (cataratas e Itaipu): R$2.9
  • Autobús Foz do Iguaçu – São Paulo: R$196 (16 horas) Empresa Kaiowa
Alojamiento
  • Foz do Iguaçu: Hostal Mandala (R$25 dormitorio compartido con desayuno)
Actividades
  • Entrada Parque Nacional de Iguazú (Argentina): 260 ARS$
  • Entrada Parque Nacional do Iguaçu (Brasil): R$52.3
  • Paseo en helicoptero: R$308 (10 minutos desde despegue a aterrizaje con HeliSul)
  • Macuco Safari: R$179 (recorrido en carro, caminando y barco. Total de 2 horas)
  • Visita técnica en Itaipu: R$68 (2h 30min)
Recomendaciones y sugerencias
  • Si se dispone de cambio Blu, realizar el barco en Argentina, ya que aunque su duración es menor al de Brasil, evitas realizar el resto de recorrido, suponiendo un ahorro económico.

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6 Respuestas

  1. Bueno, bueno, bueno…. Ahora que ya se os ha ido la “family” tendréis que hacer un resumen de los días que habéis pasado juntos ¿no? Visitas, fotos y demás lindezas. Porque esto ha estado “paradito” eh!!! Normal, hay que aprovechar el tiempo a tope, je, je. Yo no tengo twitter, Facebook y esas cosas que publicáis los que os movéis en ese mundillo (que ya sé que habéis subido algunas fotos), pero para los de “a pie” que solo controlamos Word, PPT’s y poco más…..esta página está muy bien.
    Os deseo lo mejor en vuestro siguiente reto!!! Ondo ibili bikote eta muxu haundi bat bioi.

    • Comiendonos El Mundo

      A ver si os podemos poner al día en breve, porque andamos sin tiempo de nada!!

  2. Eeeeeeoooooo!!!, nos teneis aburridos!!, contad algo!!!

    • Comiendonos El Mundo

      Lo sentimos!! Estamos a tope y sin tiempo de nada, a ver si en breve tenéis noticias nuestras 😉

  3. Impresionante video!!, tiene que ser espectacular!!

    • Comiendonos El Mundo

      Es espectacular! Todo! Helicoptero, ambos lados, remontar el río… Increible todo!!

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